EL EXTRAÑO

¡Y es así que el Señor llamó a su Siervo, Luigi, que andaba por la Tierra como Extraño, para ahora Asumir la Bandera Crística en la Tierra y hablase nuevamente, como ya hizo en el pasado, cuando fue compañero de Jesús, Juan el Bautista, para que transmitiese el Mensaje Crístico a cuantos se mostrasen sedientos!

Y ahí está el Maestro Luigi, en la realización de la Litáurica, con sus enseñanzas, con su cariño para con todos los que lo buscan. En la Religión Litáurica no hay templos... Su doctrina está en armonía con la creación y con la fe que el hombre debe tener para con la justicia de Dios, que no se compra y no se corrompe para nadie. Predica, como Jesús ya predicó, que el hombre no precisa ir a templo ninguno para respirar la Vida. Entiéndase de todo esto que no hay lugar para expresar la propia fe, y el hombre debe encontrar, en la práctica de la vida, el respiro de los valores morales de su espíritu y cuando es el jefe de su familia, asumir en el hogar la función de sacerdote, practicando allá la moralidad cristiana, la religiosidad, y su espiritualismo, exprimiendo así, culto y fe.

La Litáurica vino a constituirse y fue indicada como doctrina única, estando en la base de la única pirámide espiritual, definida por el único y verdadero Dios, Creador de la piedra, de la luz, del aire, en fin, de todo el Universo.

Como religión se desenvolvió en Brasil, donde ya hacía tanto tiempo que esta tierra fuera elegida para ser su cuna, "de una nueva Ley que ocupará la Tierra".

La Litáurica es la Reforma espiritual que pone al ser humano a la par de otros habitantes del espacio, que irán a comunicarse con él, en la hora de su asimilación.

Es el camino de la verdad, donde los caminos de la vida eterna están nuevamente abiertos, pero de la misma forma que en el tiempo de Jesús dice que: muchos son los llamados y poquísimos los elegidos, pues es solo para los que atienden y entienden sinceramente el llamado Crístico.

Preguntaron al Maestro Luigi: por qué nuevamente las personas no atienden el llamado? Para que todos nosotros podamos meditar, él respondió lo siguiente:

-"Es un problema kármico".

"Por la Litáurica, el karma es un encanto que captura el alma y le regula las reencarnaciones. De los tiempos de la vida a los trazos intelectuales, actuando en la base de la vida, determina donde y cuando, se va a nacer nuevamente, y en la base de su constitución, creada en la sumatoria de todas las acciones hechas en las reencarnaciones anteriores, bien como en los recesos espirituales.

Así puede decirse que el registro del karma está distribuído en la energía cósmica y en los acontecimientos del aura. Se puede decir todavía, que es impersonal, porque es computado en la base de las reglas morales, y, en la suma de sus infracciones, y viene simplemente en forma automática, donde cada uno recibe simplemente las consecuencias que merece en función de sus propias acciones pasadas".

¿Vamos a sacarnos la venda de los ojos o permaneceremos como hace dos mil años, sordos, ciegos, a la espera de un Mesías imaginario para ser nuestro nuevo ídolo?

¿Cuál va a ser nuestra elección: la verdad, o continuaremos unidos a la idolatría y a la mentira?