LA LITÁURICA

Transcripto del Evangelio según la Litáurica

Errores realmente fatales son los que han dado lugar a alegrías de sacrilegios, en el medio de la sangre y de los horrores de hecatombes humanas, ofrecidos al Dios de los ejércitos, cuando no son más que delirios por la posesión de los bienes efímeros, en el medio del triunfo de las pasiones y de la propia sumisión al imperio y de la maldad y de los gozos vergonzosos de los vicios.

Estas son tendencias de comportamientos de las humanidades más que primitivas.

Dios manda entonces, de tiempos en tiempos, a todos los mundos, instructores, y a cada mundo destina espíritus del propio mundo. Algunos de esos instructores, entretanto, pueden ser conocidos solo cuando la causa esté avanzada, en ese medio tiempo, sin embargo, la mayoría desenvuelve su trabajo científico y auxiliar, en forma incógnita.

Los Mesías entonces, son instructores avanzados, "Maestros Primordiales", cuyas enseñanzas parecen utopías. Los Mesías deben ser conocidos, discutidos, porque son portadores de las doctrinas, sin embargo como irradiación de amor y del amor para la familia universal, en el adelanto resultante del resultado espiritual, los miembros son todos beneficiados y deben ayudarse unos a otros, y cuanto mayor es el progreso de estos espíritus, tanto más deben sentir los deberes de la fraternidad. Cuanto más adelantados son, más sienten la tendencia generosa y el ardor del sacrificio a favor de su hermano, como expresión del amor fraternal.

Con este trabajo conjunto y con el transcurrir de los siglos, "La presencia del Espíritu resplandecerá en el medio de las tinieblas, las tinieblas serán dispersadas por la luz, y esta iluminará el camino de los de buena voluntad, y el mundo será mejor".

La doctrina del amor, basada en la igualdad y fraternidad es la evolución de la ley cósmica, donde son regulados los mundos y los Universos, pero un mundo nuevo irá a comprenderla por etapas. La raza humana tiene su origen lejos de los tiempos, y estos instructores son como los jardineros que cuidan de sus culturas, que como los ángeles, al lado de cada lámina de hierba, rezan: "creced, creced". 

La evolución de la humanidad es realizada por ciclos, y en cada ciclo crece un poco más. Cada ciclo tiene un programa de conocimiento previsto, y los cimientos de la doctrina básica de este ciclo fueron puestos hace muchos años en la doctrina Védica, fuente de los contextos espirituales que sirven los cuatro ángulos del planeta. Esta fue realizada para ser destilada y sintetizada hasta su perfecta comprensión, de donde resultará la doctrina universal.

La doctrina Védica nació en el oriente de una obra literaria espiritual formada por 120 libros manuscritos, que fueron derivados de la mas antigua y Sagrada Obra Mitológica de la Humanidad, el Bagavad Gitã, considerado el Pilar de la Espiritualidad.

El contexto espiritual se define como "Vedantas", de allá se originó también el mosaísmo, inspirado en cánones bíblicos del mundo occidental, pero la "línea" unificadora entre este origen y el objetivo final es la Litáurica, nacida en este contexto, pues "Lito" deriva del griego y significa piedra cristalina, que es su símbolo espiritual, y el aura es aquella de la vida y del espíritu. Se asocia, a las claras, al mensaje Védico 6.30: "Para aquel que Me ve a través de Mi energía, en la piedra, Yo nunca Me perderé y mucho menos él se perderá para Mí".

En la simbología de este concepto está la terapia curativa de las gemas en su fuerza metafísica como símbolo y cimiento espiritual y de la religión Universal, donde: "La piedra es el foco del objetivo del ser humano, donde lo importante es la cura o la solución del problema existente". Y esta es la desprotección debida a la ceguera espiritual de la humanidad.